FUNDACIÓN PONTIFICIA

ACN Ayuda a la Iglesia que Sufre también conocida como Aid to the Church in Need, es una fundación del Vaticano, promovida por el Papa Pío XII y fundada en 1947 por el Padre Werenfried van Straaten (1913-2003) con el principal objetivo de secar las lágrimas de Dios en la Tierra donde quiera que Él llore.

Nuestra misión consiste en proporcionar ayuda a los países en donde la Iglesia se encuentra en dificultades o situaciones de emergencia, ya sea por persecución religiosa, guerras, desastres naturales o pobreza extrema; ayudar al sustento y formación de sacerdotes y religiosas en el mundo entero; construir Iglesias en los lugares donde más necesitan de la Palabra de Dios y facilitar medios de transporte para la Evangelización.

En comunión con el Papa construimos este puente de ayuda mutua a través de la oración, la información y la financiación de proyectos. El 4 de noviembre del 2011, El Papa Benedicto XVI la elevó al rango de Fundación Pontificia.
Nuestra sede principal está en Köningstein – Alemania y estamos presentes en 24 países donde tenemos oficinas.

Desde hace varias décadas la fundación ha ayudado diversos proyectos en Colombia, a través de la Iglesia Católica y mundialmente apoyamos un promedio de 5.000 proyectos por año en más de 145 países.
Como fundación nos esforzamos por continuar difundiendo la labor de nuestro fundador, el Padre Werenfried, sembrando la reconciliación y la paz por todo el mundo, trabajando para llevarle a la gente el mejor regalo que se puede ofrecer: Jesús.

NUESTRO FUNDADOR

Padre Werenfried Van Straaten

“EL HOMBRE ES MEJOR DE LO QUE PENSAMOS”

El 17 de enero de 1913 comenzó en Holanda la historia de una vida llena de pasión, generosidad y amor. Ese día nació el Padre Werenfried van Straaten, fundador de ACN (Aid to The Church in Need).
Con coraje y valentía, pero sobretodo con una profunda simpatía, el Padre Werenfried, cuyo nombre significa Guerrero de la Paz, consiguió que quienes habían sido enemigos durante la II Guerra Mundial se ayudaran y rezaran los unos por los otros. A través de sus predicaciones, consiguió que innumerables personas de todo el mundo se reconciliaran y “perdieran la cabeza por Amor”.
Frente a los retos, siempre encontró soluciones y así, por ejemplo, puso en marcha capillas sobre ruedas o encima de barcos para llevar a Jesucristo a los lugares más necesitados de su amor.
Los logros obtenidos fueron fruto únicamente de su infinita confianza en Dios. Para él las necesidades siempre tenían un rostro y un nombre.
El Padre Werenfried murió el 31 de enero del 2003, sin embargo La Escuela del Amor (como a él le gustaba llamar a la fundación) continúa con su misión en el mundo.

DÓNDE ESTAMOS

Contamos con 23 oficinas dedicadas a la información, al fomento de la oración y a la recaudación de fondos para la cobertura de proyectos.
Oficinas en el mundo: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Holanda, Irlanda, Italia, Malta, México, Suiza, Reino Unido, Polonia, Portugal.