Misa por el Líbano

En medio del dolor, la guerra y la incertidumbre, tu ofrenda de Misa puede convertirse en una súplica viva por la paz, el consuelo de las familias y la fortaleza de la Iglesia en el Líbano.

Haz posible una misa por el Líbano.

OFRECE UNA MISA a través de Ayuda a la Iglesia que Sufre, haremos llegar tus estipendios*, íntegramente, a sacerdotes en Colombia y en otros lugares del mundo que sufren por dificultad y pobreza, uno de ellos celebrará la Eucaristía por tus necesidades e intenciones. Gracias a tu ayuda, ellos pueden subsistir y así ejercer su labor misionera y sacerdotal para ayudar a toda su comunidad.

Los estipendios de misa son considerados emolumentos eclesiásticos, por tanto, no serán certificados como donativos para fines tributarios de acuerdo a la legislación tributaria colombiana vigente.

*Un estipendio de misa es un donativo que tú confías a un sacerdote para que lo destine a la celebración de una Eucaristía, por tus intenciones particulares.

Tu ofrenda será entregada como estipendio de Misa para sacerdotes en el Líbano, ellos celebrarán el Santo Sacrificio por tus intenciones y por la paz en el Líbano.

Hoy, más que nunca, el pueblo libanés necesita saber que no está solo.

Al ofrecer una Misa, elevas una intención concreta ante Dios y ayudas a sostener a sacerdotes que siguen acompañando a su pueblo en medio del conflicto.

Misa por el Líbano

Una oración que abraza a un pueblo herido

El Líbano vive horas de profundo sufrimiento. Muchas familias enfrentan miedo, desplazamiento, heridas y pérdidas. En medio de esa oscuridad, la oración de la Iglesia no se apaga.

Ofrecer una Misa es una forma concreta de interceder por quienes lloran, por quienes tienen miedo, por los heridos, por los sacerdotes que permanecen junto a su pueblo y por la paz que solo Dios puede conceder.

Donde la guerra hiere, la oración sostiene

Misa por el Líbano

La Iglesia no abandona al Líbano

El Papa León XIV ha expresado profunda preocupación por el conflicto en el Líbano, pidiendo un alto al fuego inmediato y advirtiendo sobre la expansión de la violencia en Medio Oriente. En su mensaje de Pascua y vía redes sociales, ha mostrado cercanía a los cristianos del sur del Líbano, lamentando las «injusticias» y el sufrimiento de la población civil afectada por la guerra.

Aun en medio del conflicto, la Iglesia sigue siendo refugio, consuelo y presencia. Parroquias, religiosas y sacerdotes continúan acompañando a los desplazados, sosteniendo la fe y llevando ayuda espiritual y material a quienes más lo necesitan. ACN ha reforzado precisamente su apoyo en atención médica, ayuda a desplazados y asistencia en las zonas más golpeadas.  

Hoy tú también puedes unirte a esa misión.

Ofrece una Misa por el Líbano y haz de tu oración una obra de misericordia.