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Ayuda a Ucrania

LLEVA EL AMOR SANADOR DE DIOS

En Ucrania, tras cuatro años de una guerra que no da tregua, el dolor se ha instalado como una realidad cotidiana y las heridas —visibles e invisibles— siguen abiertas. La prolongación del conflicto ha profundizado divisiones y resentimientos dentro de la sociedad: entre quienes se vieron obligados a abandonar el país y quienes permanecen en él; entre los esposos que continúan en el frente y sus familias evacuadas; entre quienes viven el sufrimiento diario en el este devastado y quienes resisten en el oeste del país. 

La población está profundamente traumatizada. Hoy, la pregunta clave ya no es solo cómo sobrevivir, sino cómo sanar. Cerca del 80% de los ucranianos se han visto afectados directamente por la guerra. Algunos cargan heridas físicas, pero la mayoría arrastra un dolor más profundo: el del alma. “Como Iglesia, una de nuestras primeras responsabilidades es cuidar de nuestros sacerdotes. Más del 50% de ellos nos han dicho que están agotados”, afirma el arzobispo Sviatoslav Shevchuk. 

En medio de esta adversidad prolongada, la Iglesia en Ucrania continúa siendo un signo de esperanza. No solo sostiene material y espiritualmente a su pueblo, sino que hace un llamado urgente a la reconciliación y al perdón, como caminos indispensables para sanar los traumas, reconstruir la unidad y preparar el corazón de un pueblo que anhela la paz.

«Los ucranianos se sienten muy, muy cansados. La gente está agotada, porque no hay señales de que esto llegue a su fin»

-Arzobispo mayor Sviatoslav Shevchuk-

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Miedo a caer en el olvido

La situación a la que se enfrenta Ucrania en este segundo invierno de perturbación de la paz, especialmente debido a su red eléctrica, es muy grave y urgente. En 2022, alrededor del 60% de la infraestructura eléctrica del país quedó malograda, y se calcula que este invierno hasta el 75% de los ucranianos dependerá de generadores para obtener electricidad y calefacción. En diciembre pasado, Kiev sufrió las perturbaciones más graves hasta la fecha, en un recordatorio de la urgencia de la situación. A los ucranianos les preocupa que el mundo se olvide de ellos, disminuya la ayuda humanitaria y la población quede desamparada. Por eso, tú puedes ser quien lleve el amor sanador de Dios a nuestros hermanos de Ucrania.

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Oración por Ucrania

Señor, sálvanos de lastimar a nuestro prójimo con nuestras palabras u obras. Danos la fuerza para estar siempre del lado de la vida y construir en lugar de destruir. Perdona a los que se han convertido en instrumentos del mal.

Enséñanos en estos tiempos de prueba y dificultad a acudir a Ti cada vez más, como la verdadera fuente de Vida. Perdona a aquellos que, cegados por la ideología, llevan el mal en sus manos.

Muéstranos cómo socorrer a nuestro prójimo con un corazón dispuesto, para que los ojos de nuestras almas siempre Te vean en nuestro prójimo. Perdona a los que pudieron ayudar, pero perdieron la oportunidad de hacerlo.

Señor, sé una recompensa para todos nuestros benefactores que han abierto sus corazones y hogares para ayudar a los ucranianos.

Te damos gracias por aquellos que no han perdido su humanidad a pesar del conflicto.

Señor, sé una recompensa para todos los que han dado su vida por su prójimo y, cuando tengamos que hacerlo, danos valor. Perdona a los que han tomado las armas y hacen daño a los indefensos.

Fortalece el espíritu de todos aquellos que esperan el regreso de los prisioneros, de los heridos y de los que están buscando a los desaparecidos.

Señor, renueva y fortalece nuestra fe en este tiempo de prueba y concédenos desear sobre todo cumplir Tu voluntad en cada momento de nuestras vidas.

Amén.

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