Formas de Ayuda
Estipendios de Misa
En muchas regiones, los fieles son tan pobres que no son capaces de mantener a sus sacerdotes. Incluso a los obispos les faltan los recursos económicos necesarios para garantizar la manutención regular de aquellos. En estos casos, y con bastante frecuencia, los estipendios de Misa son su único sustento. Los estipendios de Misa son donativos asociados a peticiones de celebración de la Sagrada Eucaristía por personas difuntas, enfermos u otras causas.
En 2025 se celebraron un total de 1.887.721 Misas a petición de nuestros benefactores, lo que nos permitió ayudar económicamente a un total de 40.207 sacerdotes, es decir, a uno de cada diez aproximadamente en todo el mundo.
En esta manera de donar, muchos de nuestros benefactores reconocen el profundo sentido religioso de asociar su acción caritativa a la oración de la Iglesia. Los destinatarios reciben siempre el 100% de los estipendios de Misa. De media, cada 17 segundos se celebra una Eucaristía en algún lugar del mundo a petición de los benefactores de ACN.
Formación de sacerdotes y religiosos
La formación y cualificación teológica de seminaristas ha sido siempre uno de los objetivos primordiales de la ayuda económica de ACN. Al fin y al cabo, los futuros sacerdotes han de ser los pilares religiosos que sustenten y garanticen la vida sacramental. Nuestra ayuda a la formación para seminaristas se destina sobre todo a países donde la formación adecuada y continua de los candidatos al sacerdocio se ve amenazada o no está lo suficientemente garantizada a causa de la pobreza, la guerra o la persecución.
Gracias a la generosidad de nuestros benefactores, en 2025 pudimos ayudar económicamente a un total de 13.368 seminaristas. Pero también consideramos muy importante la capacitación de los pastores de la Iglesia. Así, en el año al que se refiere este informe financiamos la capacitación de sacerdotes que en el futuro se encargarán de la formación de seminaristas, lo que a su vez mantendrá en un alto nivel la calidad de la formación sacerdotal a largo plazo en sus países de origen.
«Las becas son las semillas que esperamos den su fruto para la Iglesia» En 2025, ACN pudo otorgar 357 becas a sacerdotes que están cursando estudios de doctorado o posgrado. En el desglose por continentes, un 46,2% de nuestros becarios procedían de África, un 39,8 % de Asia, un 12,3% de Latinoamérica y un 1,7% de Europa del Este.
Sustento de religiosas
En las regiones donde hay una gran carencia de sacerdotes, las religiosas se ocupan en el nombre del Señor literalmente de todos los necesitados: niños y adultos, huérfanos, enfermos y moribundos, y personas en busca de esperanza o traumatizadas. Esas religiosas trabajan en las condiciones más difíciles. Por su parte, las hermanas contemplativas ayudan a los sufrientes mediante la oración.
Sólo en 2025, ACN pudo apoyar económicamente la valiosa labor de religiosas en África, Asia, Europa del Este y Latinoamérica a través de 883 proyectos.
Formación de catequistas laicos
Para que las personas laicas tengan la posibilidad de profundizar en su fe, financiamos cursos de catequesis, escuelas dominicales y programas pastorales para niños, jóvenes y adultos. También respaldamos especialmente la formación de catequistas, con el fin de preservar la continuidad de la vida de la Iglesia en lugares con muy pocos sacerdotes. Mediante una formación teológica básica, estos hombres y mujeres obtienen la capacitación necesaria para transmitir la fe a otras personas y preparar a los creyentes para recibir los sacramentos.
En el año 2025 financiamos 847 proyectos para la formación en la fe de laicos.
Construcción y reconstrucción de iglesias
En las zonas en crisis, las iglesias y los edificios eclesiales son a menudo violentamente destruidos. ACN financia las tareas de reconstrucción en tales zonas, ya que la Iglesia es el centro de la práctica de la fe y también un símbolo de esperanza. Donde la Iglesia crece, como por ejemplo en África, Asia y Latinoamérica, se necesita ayuda para la construcción de nuevos edificios. Por ello, Ayuda a la Iglesia que Sufre (Necesitada) financia la construcción y reconstrucción de iglesias, conventos, centros pastorales y centros misioneros, con el fin de garantizar y promover el servicio pastoral de la Iglesia católica en todo el mundo. Nuestros 79 años de experiencia nos han enseñado que, en los poblados más pobres, incluso la capilla más pequeña es capaz de proporcionar un hogar espiritual a las personas.
En 2025, 791 edificios de la Iglesia pudieron ser construidos o reparados gracias a la ayuda de ACN.
Medios de transporte para la atención pastoral
A principios de la década de 1950, ACN envió iglesias móviles (camiones convertidos en capillas) a personas que habían sido víctimas del desplazamiento forzoso. En la actualidad, Ayuda a la Iglesia que Sufre (Necesitada) sigue considerando muy importante proporcionar atención pastoral y medios auxiliares a quienes se encuentran fuera de su hogar.
Las solicitudes de ayuda para la compra de vehículos llegan de todos los continentes. La ayuda de ACN se destina a la financiación de buses, todoterrenos, automóviles, motocicletas, bicicletas, embarcaciones e incluso mulas en las regiones montañosas de difícil acceso. En 2025, ACN pudo financiar la compra de 493 automóviles, 339 motocicletas, cinco bicicletas y ocho barcas.
Distribución de biblias y material catequético
“Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda la creación”, dijo Jesús. Ayuda a la Iglesia que Sufre (Necesitada) entiende este mandato de un modo literal. Así, desde 1979 nuestra organización edita y distribuye en todo el mundo la Biblia para niños, una obra traducida a 195 idiomas de la que ya se han repartido 51,8 millones de ejemplares.
En países pobres, la Biblia para niños es con frecuencia el primer libro en lengua materna al que los niños tienen acceso y, a menudo, el único libro ilustrado que los pequeños reciben durante toda su vida.
Solo en 2025 se imprimieron y distribuyeron más de 520.000 libros religiosos con ayuda de ACN. Además, Ayuda a la Iglesia que Sufre (Necesitada) también financia el YOUCAT, un catecismo para jóvenes ilustrado de la Iglesia católica que ya está disponible en 60 idiomas distintos. Y desde 2016 también existe el DOCAT, un resumen actualizado de las enseñanzas y la doctrina social de la Iglesia católica.
Ayuda de emergencia en casos de guerra, violencia o catástrofes naturales
La ayuda de emergencia para refugiados está profundamente arraigada en la historia de nuestra organización. A principios de la década de 1950, ACN ya realizaba una labor pionera en la facilitación de ayuda a las personas desplazadas.
La cruda realidad es que hoy hay más refugiados que nunca en todo el mundo. Actualmente existen 117,3 millones de personas en el mundo que han huido de su país; de ellas, varios millones solo en Oriente Próximo.
El gran compromiso de ACN con la facilitación de ayuda económica para refugiados y desplazados forzosos en Oriente Próximo no es solo una respuesta a sus necesidades más acuciantes, sino también una contribución al objetivo de detener la oleada de emigración de cristianos y garantizar con ello la subsistencia del cristianismo en la región (para más información, ver el apartado de Oriente Próximo a partir de la página 60).
Pero ACN también ayuda a los cristianos que han sido perseguidos y expulsados a causa de su fe en muchas otras partes del mundo. Uno de los puntos críticos es la región del Sahel, en África, donde grupos terroristas islámicos cometen ataques contra la minoría cristiana. Nuestra organización apoya a aquellas personas que no han podido salvar más que sus propias vidas.
Abogando por los cristianos perseguidos
Como organización que aboga por el amor al prójimo y que defiende a los cristianos necesitados, ACN no depende de subvenciones estatales ni está sujeta a influencias políticas de ningún tipo en el desempeño de su labor. Eso hace que muchas veces consiga sensibilizar a los responsables políticos sobre la creciente persecución que sufren los cristianos en el mundo, y explicar los contextos en que esta se produce.
En 2025, gran parte de su labor en esa área volvió a centrarse en Pakistán, donde las minorías religiosas –entre ellas los cristianos– son víctimas de la discriminación y la persecución. ACN continuó con sus campañas informativas en los Estados miembros de la UE en el año de referencia, y puso de relieve especialmente el problema de las conversiones forzosas al islam, así como el abuso de la ley contra la blasfemia. Otro país prioritario para nuestra labor fue, de nuevo, Nigeria.
Para 2026, ACN planea seguir vigilando de cerca la situación en ese país, poniendo el foco en el regreso de los desplazados internos a sus territorios de origen. Un nuevo campo de acción es la sensibilización sobre el problema de los ataques de los cárteles de la droga contra líderes de la Iglesia, especialmente en México.