Ayuda a la Iglesia que Sufre, ACN Colombia, expresa su solidaridad y cercanía con los fieles del municipio de La Unión, Nariño, afectados por la reciente profanación del Sagrario del Centro de Evangelización de la Divina Misericordia.
Nuestros templos, que permanecen abiertos para acoger a quien lo necesite, son vulnerados por quienes buscan infligir un daño directo e intencionado al sentir de los católicos. Este acto no es únicamente una agresión material, sino una profunda herida espiritual a una comunidad que reconoce la presencia viva de Dios en el Santísimo Sacramento.
Como fundación Pontificia, la defensa del derecho a la libertad religiosa es un pilar fundamental de nuestra labor. Por ello, recordamos que todos los creyentes tienen el derecho inalienable de profesar su fe y congregarse en un entorno de total paz y seguridad, sin temor a ser objeto de ataques por causa de sus creencias.

Hacemos un llamado firme a las autoridades competentes para que investiguen lo sucedido y garanticen la justicia para los fieles agraviados. Es imperativo actuar frente a estos hechos para evitar que se normalice la violencia o la intolerancia contra un grupo en particular.
Frente a este doloroso suceso, recordamos nuestro deber ineludible como Iglesia de ser signos de esperanza, unión y reconciliación. Invitamos a la comunidad a responder a esta ofensa desde la oración y el perdón, demostrando que el amor cristiano es la respuesta definitiva ante cualquier intento de división.
Unidos en oración,
Pedro Niño
Presidente, ACN Colombia
María Inés Espinosa Calle
Directora Ejecutiva, ACN Colombia