Asistente eclesiástico de ACN, el padre Anton Lässer, deja su cargo tras más de tres años de servicio en la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) para regresar al servicio de la Congregación de la Pasión por solicitud de sus superiores. A partir del 1 de octubre, el sacerdote pasionista austríaco, de 65 años, será sustituido por el padre Friedrich Bechina, de 60 años, también austríaco y miembro de la Familia Espiritual «La Obra» (Das Werk). La función de esta responsabilidad consiste en fomentar y fortalecer la vida espiritual en todos los niveles de ACN, proporcionar orientación pastoral, promover la comunión eclesial y representar la autoridad de la Iglesia dentro de la institución.
Al reflexionar sobre su experiencia al servicio de la Iglesia sufriente, el padre Anton destacó el profundo impacto que le causó la entrega de los benefactores y la cercanía pastoral de la fundación:
«Muchos de nuestros benefactores no son personas adineradas y, sin embargo, contribuyen fielmente cada mes con una pequeña cantidad para apoyar la labor de ACN y rezar por sus hermanos y hermanas que sufren a causa de la fe. Eso es precisamente lo que hace tan especial a esta institución: está sostenida por un amor arraigado en la fe y expresado mediante acciones concretas, por personas que realmente llevan en el corazón las necesidades y el sufrimiento de los demás».
«ACN pertenece a la Santa Sede y cumple su misión ayudando a la Iglesia sufriente y perseguida a llevar a cabo su tarea fundamental: llevar a las personas a Cristo y a su salvación. Estamos llamados a ser y deseamos seguir siendo una obra de caridad pastoral».
La labor pastoral y espiritual del asistente eclesiástico de ACN
Durante sus viajes a Ucrania y Rusia, el sacerdote presenció las graves secuelas de la guerra, conociendo a niños traumatizados que pintaban iconos como terapia y a sacerdotes que acompañaban a decenas de mujeres en duelo. Del mismo modo, en el Líbano presenció cómo una comunidad de religiosas acogió a 800 refugiados en su convento, trabajando sin descanso para conseguir alimentos y refugio:
«A pesar de dormir muy poco y entregarse sin descanso, estaban llenas de ideas y mostraban una creatividad admirable en su amor por personas agotadas y que habían perdido sus hogares. Casi se podía ver cómo el Espíritu Santo las inspiraba y las capacitaba para ir más allá de lo que ellas mismas creían posible».
«Nuestra misión es ayudarles a beber cada vez más profundamente de la Palabra de Dios, de la Sagrada Eucaristía y de las demás fuentes de la vida católica, para que puedan vivir y actuar como verdaderos discípulos de Cristo».
«ACN hace posible lo imposible»: el mensaje del padre Friedrich Bechina
El nuevo asistente eclesiástico, el padre Friedrich Bechina, se incorpora a ACN Internacional tras trabajar durante dos décadas en la Congregación para la Educación Católica (actual Dicasterio para la Cultura y la Educación) en Roma. El sacerdote mantenía un vínculo previo con la fundación, pues sus padres y abuelos fueron benefactores, y colaboró estrechamente con Ayuda a la Iglesia que Sufre en el ámbito de la educación superior durante su trabajo en el Vaticano.
El padre Bechina expresó su satisfacción por pasar del nivel estratégico a la acción concreta sobre el terreno:
«Tengo la impresión de que me estoy acercando más a donde está la vida de la Iglesia. Dejo atrás las grandes estrategias, que sigo apreciando porque son muy importantes, pero de poco sirven si no es posible llevarlas a la práctica sobre el terreno. Ahora trabajo para una organización cuyo propósito principal es hacer posible lo que parece imposible».
«¡Gracias! Ustedes son quienes hacen posible todo esto. Aquí, en la sede internacional de ACN, escuchamos a quienes están necesitados y, al hacerlo, descubrimos que el Espíritu Santo ya estaba allí mucho antes que nosotros».