Libertad de religión o creencias es el derecho fundamental cuya urgente necesidad de defensa en todos los niveles fue destacada por la Relatora Especial de las Naciones Unidas, la Dra. Nazila Ghanea, en un mensaje en vídeo enviado a Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) con motivo del Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Basados en la Religión o Creencia, que se celebra anualmente el 22 de agosto. La Dra. Ghanea afirmó:
«La necesidad de defender la libertad de religión o creencia, y hacerlo en todos los niveles —local, regional y mundial— es realmente urgente. Muchas personas, en todos los rincones del mundo, sufren innecesariamente, día tras día, violaciones de sus derechos humanos y libertades fundamentales, pura y simplemente por su religión o sus creencias».
Violaciones globales y la defensa de la libertad de religión o creencias
En su mensaje, la Relatora Especial recordó que la libertad de pensamiento, conciencia y religión está garantizada por el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y reafirmada por numerosos instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos. Asimismo, subrayó que estos derechos continúan siendo violados en todo el mundo, señalando la dura realidad que enfrentan innumerables víctimas: mujeres, hombres, jóvenes e incluso recién nacidos encarcelados debido a prejuicios religiosos; discriminación arraigada en la sociedad, gobiernos, sistemas judiciales, servicios de inmigración y sistemas penitenciarios; y la violencia de milicias que destruyen comunidades enteras, confiscan tierras y obligan a las familias a huir.
La Dra. Ghanea enfatizó además que estas violaciones afectan a creyentes de diversas religiones y convicciones, citando a cristianos desplazados por la violencia, musulmanes cuyos lugares de culto son atacados, bahaíes encarcelados por sus creencias, familias judías que sufren violencia antisemita y humanistas obligados a ocultar sus convicciones:
«La violencia puede no ser la misma. Su gravedad puede variar según el momento, las víctimas o los lugares. Pero todas ellas constituyen violaciones de los derechos humanos y de la libertad de religión o de creencias».
El papel crucial de la sociedad civil y la petición de ACN
En su intervención, la Relatora Especial enfatizó el papel indispensable que desempeña la sociedad civil en la protección de las comunidades vulnerables:
«La sociedad civil desempeña un papel crucial en la lucha contra estas violaciones, defendiendo la humanidad y la igualdad de las víctimas independientemente de su afiliación religiosa o creencias. Desempeña un papel fundamental en la denuncia de los abusos, en el fomento de la comprensión y la buena convivencia a escala local, tanto en tiempos de guerra como de paz, en la búsqueda de reparación y en el apoyo a los procesos de recuperación».
El mensaje de la Dra. Ghanea refleja estrechamente los objetivos de la petición impulsada por ACN, lanzada para conmemorar el 25.º aniversario del Informe sobre la Libertad Religiosa en el Mundo. Inspirada en el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la iniciativa busca dar voz a quienes no pueden vivir libremente de acuerdo con su religión, sensibilizar sobre los millones de personas que sufren por sus creencias y promover acciones concretas en defensa de este derecho universal.
Más de 32.500 personas en todo el mundo —entre las que figuran obispos, líderes eclesiales y representantes de la sociedad civil e instituciones públicas de numerosos países— ya han firmado la petición. La Dra. Ghanea concluyó:
«La necesidad de revitalizar y coordinar mejor nuestros esfuerzos, así como de reforzar nuestra determinación en favor de la protección y promoción del derecho fundamental a la libertad de religión o creencias, sigue siendo permanente y urgente. Este día nos brinda la oportunidad de renovar nuestro compromiso con su importancia para todos».
La petición puede firmarse en: https://acninternational.org/es/peticion/