Terremoto en Colombia de magnitud 7,4 sacudió este lunes gran parte del occidente y centro del país. Mientras las autoridades continúan evaluando la magnitud de la emergencia, la Iglesia católica ya se encuentra acompañando a las comunidades afectadas y recopilando información para dimensionar las necesidades más urgentes. Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) mantiene comunicación directa con los obispos de las diócesis ubicadas en las zonas afectadas, con el fin de conocer el impacto del sismo y coordinar la ayuda de emergencia que será canalizada a través de la Iglesia.
Evaluación de daños tras el terremoto en Colombia
En un primer reporte enviado a ACN, Mons. Mario de Jesús Álvarez Gómez, obispo de Istmina-Tadó, explicó que el epicentro del terremoto se registró en el municipio de San José del Palmar, perteneciente a su diócesis:
“Fue un sismo muy fuerte y muy prolongado. Gracias a Dios, por ahora no se reportan pérdidas humanas en esta zona. Sí hemos registrado daños materiales; en varios templos colapsaron las cubiertas, aunque afortunadamente no había celebraciones en ese momento”.
Mons. Álvarez indicó que, según la información disponible hasta el momento, las afectaciones materiales en San José del Palmar e Istmina son limitadas, mientras que en la diócesis de Quibdó podrían haberse registrado daños de mayor magnitud, aunque las dificultades en las comunicaciones aún impiden contar con un panorama completo:
“Estamos tratando de comunicarnos con las demás diócesis para conocer la situación real. Por ahora seguimos evaluando las necesidades”.
Acompañamiento pastoral y respuesta de emergencia de ACN
ACN continuará en contacto permanente con los obispos y las Iglesias locales durante las próximas horas para conocer el alcance de la emergencia y responder a las necesidades que se identifiquen.
Como ocurre en tantas situaciones de desastre, la Iglesia es uno de los primeros lugares de refugio para las comunidades afectadas. Desde las primeras horas posteriores al terremoto, parroquias, sacerdotes, religiosas y fieles han comenzado a acompañar a las familias, ofreciendo acogida, consuelo y apoyo espiritual.
ACN invita a todos sus benefactores a unirse en oración por Colombia y por todas las personas afectadas por este terremoto. Asimismo, la fundación se prepara para apoyar la respuesta de emergencia a través de la Iglesia, una vez se complete la evaluación de las necesidades más urgentes en las diócesis afectadas.